En días anteriores escribí EN BUSCA DE LA NAVIDAD, pero hoy, deseo hablar de mi padre Juan, el era mi navidad; quizás alguien no comparta mi sentido navideño pero, solo trato de explicar que muchas veces nos la pasamos discutiendo sobre la veracidad de esta celebración . En la visita de hace dos días de un testigo de jehová, quien se toma el tiempo para predicar y a quien agradezco muchísimo, tratamos la Navidad y sus orígenes; me dio su conceptos desde su posesión religiosa bien fundamentada y sus razones del porque no, celebraban la fiesta como tal. Luego hicimos de la conversación algo muy ameno y reflexivo planteando, desde mi posesión católica que Jesús, nació, trajo el amor y el perdón concluyendo que lo demás no importa.
Estando en casa de mi madre, la cual visito siempre, llegó mi hermano Víctor, y volvió a tocar el tema de la Navidad. El ya alejado de la iglesia católica y actualmente cristiano donde participa activamente en su iglesia, manifestó conceptos muy similares a los conversado con el testigo de jehová, para no llevar a la polémica el tema porque considero que no tiene sentido, le dije; cierra los ojos y recuerda a papá construyendo el nacimiento que siempre terminaban siendo espectaculares. Luego trajo a su memoria, los peces que trajimos del rio, que brincaban y se salían del tazón; entre risas volvieron los recuerdos de esas cenas austeras, eran épocas donde no cenábamos pavo, solo una taza chocolate y panetón que compraba mi papá en la panadería "La única". Eso era la Navidad tan maravillosa a lado de mi padre, siempre acompañado de nuestra madre. No teníamos el árbol llenos de regalos, pero nuestra pequeña casa de esa época transpiraba Navidad y mucho amor. Siempre las luces fueron parte de la decoración, para el viejo Dios era luz y esperanza . Eso es la Navidad para mi, el recuerdo de ese loquito que hoy ya no está entre nosotros. Su espíritu por esta fiesta fue grandioso, por eso terminé diciéndole a mi hermano: para nosotros la Navidad fue papá, con su entusiasmo y su fe .
J.V.J